lunes, 17 de septiembre de 2012

Gort


La amenaza muda del espacio exterior, Gort, una vez estuvo a punto de destruir la tierra. Venidos desde el espacio junto a su aparente amo, Klaatu, el robot Gort era su respaldo mientras daba su mensaje de ultimátum a la tierra para advertirles que sus experimentos irresponsables con la energía nuclear significaban una amenaza para ellos mismos, sobretodo si se empleaban en la guerra entre naciones. Ante la falta de respuesta adecuada de los humanos al herir a Klaatu, Gort pierde el control y empieza a destruirlo todo con su descomunal fuerza y el poderoso rayo láser concentrado que dispara desde su visor, capaz de destruir a todo lo que impacte. Su impresionante altura y compleja tecnología lo hacen un adversario terrible, y ya que no hay límite en lo que Gort pueda hacer, es mejor no ir en contra de la misión pacífica de él y su amo de advertirnos sobre como podría llegar nuestro fin a causa del fuego atómico.

El Golem



El rabino Low Ben Becadel, tras descubrir la palabra que usara Dios para dotar al hombre de vida, la depositó escrita en un papel dentro de la boca de un muñeco de barro. Con este acto lo dotó de vida, y el muñeco  creció hasta adquirir la altura de dos metros. Una vez terminó de crecer, dotado de vida, el Gólem estaba al servicio de su creador, a quien ayudaba a las tareas pesadas que necesitaba gracias  a su extraordinaria fuerza. Obedeciendo a todo lo que el Rabino le ordenaba, el golem no era capáz de pensar por si mismo,  ya que había sido dotado de vida pero no de voluntad. Low debía tener cuidado con su creación, debido a que cada noche debía retirar el papel en la boca del golem. Pero descuidado como era, el rabino olvido una vez esta tarea y el golem se salió de su control. Como una fuerza destructora de la naturaleza, el monstruo de barro destruyó todo a su paso, y solo mucho después se logro retirarle el papel de la boca, regresando al golem  a su estado inerte y enterrándolo para esconderlo de la vista de todos. Becadel destruyó el papel y auguró que algún día el golem volvería a levantarse, cuando otro hombre, igual o más sabio que él lograra descifrar La Palabra para traer al golem a la vida como una fuerza del bien. 

Arachne


En tiempos más simples, cuando los dioses caminaban entre los hombres, había una tejedora, la mejor de todas, cuya habilidad sin igual para elaborar tejidos no tenía rival debido a sus elaborados trabajos y la rapidez con la que los completaba. Pero cuando se  corría el rumor de que su prodigiosa habilidad rivalizaba e incluso con la de los dioses, Atenea, la diosa de la sabiduría, consideró que esa era la gota que rebosó el vaso, y siendo ella también una tejedora bastante habilidosa, decidió enfrentar a Arachne en un desafío de tejido.  Durante la competencia, los dedos de ambas se desdibujaban por la velocidad con la que tejían, y pese a que ambas eran prodigiosas, Arachne venció a la diosa terminando  el tejido primero con algunos segundos de diferencia. Atenea consideró que, tras la arrogancia de la tejedora merecía un correctivo, pues nadie que osaba burlarse de los dioses podía quedar sin castigo. Así Arachne quedó convertida de la cintura para abajo en un ser de ocho patas capaz de crear su propia tela para tejer para siempre, pero más que un castigo, es una lección de humildad.

Djinn


Las arenas del desierto ocultan recipientes con seres mágicos dentro, como contenedores de un ser elemental con la capacidad de conceder deseos a quien lo encuentra. La razón por la que están atrapados dentro es incierta, pero todo apunta a que son creados a partir de los elementos y encerrados en anillos, botellas o lámparas para purgar males. Dejados al azar por ahí, los djinn, o genios son de naturalezas variables, desde graciosos y burlones hasta malvados y extremistas. Pero no importa si son malos o buenos, todos deben obediencia a quien los encuentra. Asimismo han de conceder los deseos de su amo, sin chistar, y sin derecho a opinar acerca de qué tan literal puede o debe ser el deseo. ¿Deseas ser el centro de atención y que todos te admiren? Bien, el djinn podría convertirte en una celebridad o en una estatua en una plaza pública. Las posibilidades de que de una u otra forma tu deseo se conceda tal como quieres son impredecibles  cuando tratas con un djinn, así que cuidado con lo que deseas. 



Gorra Roja, El Morador de las Ruinas




Cuenta la leyenda que a finales del siglo XIII, un Lord Escocés tenía a su servicio a un ser sobrenatural para que cuidase de su cámara subterránea, donde hablaba con seres del más allá y ejercía sus ejercicios de nigromancia y hechicería. Ese ser que guardaba las llaves de su señor hasta su regreso es un hijo de las pesadillas, sanguinario y cruel como su amo.  Con ojos rojos como las brasas, garras como las del águila por manos, pesadas botas de hierro con las que es capaz de moverse con ligereza, y un sombrero rojo escarlata, Gorra Roja  a primera vista parece un anciano bajito, pero no hay que subestimarlo, ya que él es un poderoso adversario en combate cuerpo a cuerpo,  que reclama la sangre de las víctimas que halla cerca a sus dominios  para tinturar su sombrero, y no hay hombre ni bestia capaz de vencerle. La única forma de impedir su acoso al pasar por las ruinas por las que mora es leerle un fragmento de la biblia, a la cual teme tanto como a una cruz. Sea  la cruz como la biblia la  que le sea mostrada o leída,  ambas darán como resultado que el maléfico duende deje atrás uno de sus dientes. 


Perspectiva desde dentro y fuera de la viñeta

Recuerdo que cuando comencé a leer los cómics  de Hulk hace dos años atrás descubrí a un nerd coreano que se la pasaba por ahí gritando que era la séptima persona más inteligente del mundo. Si, ese era Amadeus Cho, y ciertamente era la séptima persona más inteligente del universo Marvel. Esos eran tiempos sencillos,  me levantaba, me dirigía al PC y mientras intentaba escribir mi primera novela - que sigue en edición pendiente, y que cada vez cambia más y más - leía las aventuras de Cho, quien solo dependía de su cerebro y su habilidad natural para salirse con la suya. Se preguntarán por qué hablo tanto de él, y si intento hacer una comparación entre su vida de viñeta y la mía de entonces intentando ser escritor, pero es una introducción que bien quería hacer, después de todo con algo debo empezar. Todos alguna vez escogemos un ejemplo a seguir para comenzar nuestra travesía en la vida, y el mí es un personaje de historieta. De tantos que hay decidí escogerlo a él, muy poco conocido por los fans de los cómics, pero no por eso menos interesante. Es un joven itinerante que no se vara por nada a la hora de lograr lo que propone, y bien podría ser lo que muchos en mi situación de desempleados necesitamos para cambiar nuestra perspectiva de la vida, que hay un mundo ahí afuera que no percibimos por estar enfrascados dentro de nuestra viñeta personal de cuatro paredes. En este caso el único escape que poseo es un texto en blanco de Word en el qué plasmar una realidad distinta a la mía. Como dijo una vez un hombre muy sabio - un escritor de cómic en este caso - los arquetipos que seguimos, sea un héroe o una figura histórica, nos ayudan a reescribir el mundo. En cierta forma eso quiero yo, y qué mejor forma de hacerlo que empezando mi propio blog, un buen medio de difusión con el que espero poder empezar en serio como escritor. Sin más que decir, por que la introducción se me ha alargado, veremos que pasa con este experimento, a ver qué tanto cambia mi realidad publicando aquí una que otra historia de mi autoría para su entretenimiento. Nos leemos pronto.