Cuenta
la leyenda que a finales del siglo XIII, un Lord Escocés tenía a su servicio a
un ser sobrenatural para que cuidase de su cámara subterránea, donde hablaba
con seres del más allá y ejercía sus ejercicios de nigromancia y hechicería.
Ese ser que guardaba las llaves de su señor hasta su regreso es un hijo de las
pesadillas, sanguinario y cruel como su amo. Con ojos rojos como las brasas, garras como
las del águila por manos, pesadas botas de hierro con las que es capaz de
moverse con ligereza, y un sombrero rojo escarlata, Gorra Roja a primera vista parece un anciano bajito,
pero no hay que subestimarlo, ya que él es un poderoso adversario en combate
cuerpo a cuerpo, que reclama la sangre
de las víctimas que halla cerca a sus dominios
para tinturar su sombrero, y no hay hombre ni bestia capaz de vencerle.
La única forma de impedir su acoso al pasar por las ruinas por las que mora es
leerle un fragmento de la biblia, a la cual teme tanto como a una cruz.
Sea la cruz como la biblia la que le sea mostrada o leída, ambas darán como resultado que el maléfico
duende deje atrás uno de sus dientes.

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